Combustible fósil





Trozo de carbón
Los combustibles fósiles o combustibles minerales son mezclas compuestos orgánicos que se extraen del subsuelo con el objetivo de producir energía por combustión. Se consideran combustibles fósiles al carbón, procedente de bosque del periodo carbonífero, al petróleo y el gas natural procedente de otros organismos.
La fosilización es el resultado del reemplazo por minerales de las moléculas de vegetales, animales o microbios enterrados, sobre largos períodos de tiempo. Es lo que ocurre con el carbón, procedente de las materias vegetales hundidas en terreno pantanoso; y del petróleo, resultante de la descomposición y mineralización de criaturas marinas microscópicas.

El combustible fósil puede utilizarse directamente, quemándose para producir calor y movimientos, en hornos, estufas, calderas y motores. También se puede usar para obtener electricidad en la centrales térmicas, en las que con el calor generado al quemar estos combustibles se obtiene vapor de agua, el que conducido a presión, es capaz de poner en funcionamiento un generador eléctrico.
La utilización de combustibles fósiles es responsable del aumento de la emisión de dióxido de carbono en la atmósfera, gas que contribuye al aumento del efecto invernadero y al calentamiento global.

1 comentarios:

Caroline J. | 20 de junio de 2010 a las 19:02

gracias me sirvio para mi tarabjo =D